Volumen 19, Número 50, Enero-Abril 2026, pp. 87 - 94
litros de leche diarios, ahora procesa hasta 10,000
I. INTRODUCCIÓN
litros, y sus productos se distribuyen a nivel nacional
bajo la marca “El Salinerito”. Las exportaciones
de productos, como quesos y chocolates, alcanzan
destinos internacionales en países como Italia,
Japón, Estados Unidos, Alemania y Suiza. Cada
área de producción, incluyendo cárnicos, confites,
deshidratados, aceites esenciales, y textiles, responde
a la estructura organizativa de la economía solidaria
y a la colaboración entre las distintas microempresas
y cooperativas locales (Delgado, 2022; Ecoequator,
2022).
Salinas de Guaranda, ubicada al norte de la
provincia de Bolívar en la región Sierra de Ecuador,
ha experimentado una transformación económica y
social notable. En la década de 1970, esta comunidad
enfrentaba altos índices de pobreza, analfabetismo,
desnutrición
y
mortalidad infantil, con una
población de menos de 2,000 personas que vivían
en condiciones precarias. La comunidad, que en sus
inicios dependía principalmente de la minería de sal
y carecía de servicios básicos, ha experimentado una
transformación significativa. Actualmente, Salinas
cuenta con aproximadamente 10,000 habitantes y se
constituye como un referente destacado de desarrollo
impulsado por la economía solidaria (Ecoequator,
2022).
El modelo de Salinas también incluye el turismo
comunitario, con atractivos como sus minas de sal
y áreas naturales. Este aspecto es parte del impulso
económico de la parroquia, que ha captado la atención
de investigadores y escritores. El autor Pedro Cantero,
en su libro Salinas de Guaranda, economía solidaria
en acción, describe a esta comunidad como un caso
ejemplar por su notable capacidad para transformar
su estructura económica y reducir significativamente
los niveles de pobreza extrema. Este éxito ha sido
posible gracias a la colaboración del Ministerio de
Inclusión Económica y Social (MIES), que considera
a Salinas un ejemplo de economía popular y solidaria
en Ecuador. La historia y el desarrollo de Salinas han
servido de inspiración para políticas de inclusión
y fomento de la economía solidaria en todo el país
(Borja & Polo, 2020; MIES, 2023)
La transformación de Salinas comenzó en 1970
cuando el padre salesiano Antonio Polo, a petición
del obispo Cándido Rada, llegó a la parroquia
acompañado de un grupo de misioneros italianos.
Al ver la extrema pobreza, decidieron promover el
desarrollo local mediante actividades productivas
agropecuarias, involucrando
a
la comunidad
y
aplicando principios cooperativos. A través de trabajo
conjunto, se mejoraron las condiciones de vida,
construyeron viviendas y se promovió la educación
de los jóvenes, quienes más adelante se convertirían
en profesionales y líderes comunitarios (Iturralde,
2018).
El Centro Internacional de Estudios
y
El modelo de Salinas se basa en la economía
solidaria, que enfatiza la producción comunitaria, la
concesión de créditos a bajo costo, la colaboración y
la rendición de cuentas colectivas. En este contexto,
surgieron múltiples organizaciones y cooperativas
que hoy conforman el “Grupo Salinas,” una figura
jurídica creada en 2006 para coordinar las actividades
productivas y sociales de la parroquia. Este grupo
incluye instancias como Funorsal (que coordina
las comunidades de Salinas), la Fundación Familia
Salesiana (dedicada a la educación y el cuidado
social), la Fundación Grupo Juvenil (enfocada en el
turismo comunitario), la Cooperativa de Ahorro y
Crédito Salinas, y varias cooperativas de producción
agropecuaria y textil (Iturralde, 2018).
Promociones de Economías Sociales (CIEPES) se ha
convertido en un pilar de investigación y capacitación
en Salinas, impulsando el conocimiento sobre la
economía solidaria y compartiendo experiencias
con otras iniciativas similares a nivel nacional e
internacional. El CIEPES ha logrado documentar
los hitos de desarrollo de la parroquia y promueve
la interacción con economías sociales en otras
comunidades (Guerrero-Carrasco & Rivas-Guerrero,
2018).
A lo largo de casi cinco décadas, la economía
de Salinas ha evolucionado hacia un modelo
autosustentable
que
integra
la
producción,
comercialización
y
exportación de productos
de alta calidad. Este modelo ha sido respaldado
por el compromiso de las personas y el liderazgo
comunitario, quienes han sabido adaptarse a los
En la actualidad, Salinas produce más de 150
productos, que van desde quesos y embutidos hasta
chocolates, tés y productos textiles. La línea de
productos lácteos, que inició procesando apenas 50
cambios, aprovechando las fortalezas locales
y
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