Volumen 19, Número 51, Mayo-Agosto 2026, pp. 111 - 120
la educación. En este estudio, se evidencia que dicha
adecuado. No obstante, el presente estudio amplía
estos hallazgos al mostrar que la sobrecarga docente,
además de estar asociada a exigencias estructurales
del sistema educativo, impulsa el desarrollo de
prácticas de liderazgo operativo y pedagógico que
permiten sostener el funcionamiento institucional en
contextos rurales de alta vulnerabilidad.
participación, aunque limitada por las condiciones
socioeconómicas, se da desde una lógica de confianza
y reconocimiento del rol docente. En concordancia
con la normativa nacional, pero adaptada a las
condiciones del contexto, los resultados muestran
que esta relación se orienta principalmente a atender
necesidades concretas de la escuela, más que a
procesos formales o planificados, lo que permite
sostener la escolarización de niños que, en otros
contextos, estarían en riesgo de abandono.
La sobrecarga de tareas no solo implica un
desafío organizativo, sino que afecta directamente
la posibilidad de planificar y ejecutar procesos
pedagógicos con la profundidad que requieren.
En línea con lo planteado por Rodríguez Coronado
Finalmente, el liderazgo docente observado en
este caso no se construye desde el cargo, sino desde
el compromiso. Coincidiendo con el informe (Taole
et al., 2024), las escuelas rurales pueden constituirse
en espacios donde se fortalecen comunidades unidas,
lideradas por docentes que asumen con resiliencia
una multiplicidad de funciones que van más allá de
la enseñanza tradicional. En este sentido, la principal
contribución del estudio radica en visibilizar, desde
un enfoque cualitativo y contextualizado, cómo el
liderazgo docente en escuelas rurales multigrado
se ejerce como una práctica integral que articula
pedagogía, gestión y contención social, aportando
evidencia empírica a un campo de estudio que, si bien
ha sido abordado en la literatura, aún requiere mayor
profundización a partir de estudios de caso situados.
&
Valverde Madrigal (2021), muchos docentes
unidocentes deben asumir la elaboración de material,
la planificación diferenciada y la atención simultánea
a varios grados sin el soporte necesario, lo cual los
lleva a desarrollar estrategias propias de gestión del
tiempo y atención integral.
A
diferencia de estudios que analizan las
estrategias de liderazgo desde enfoques generales,
los resultados de este estudio de caso evidencian que
dichas estrategias se desarrollan de forma gradual
y práctica, a partir de la experiencia cotidiana de la
docente, más que de una formación específica en
liderazgo para contextos rurales multigrado.
En cuanto a las estrategias de liderazgo, se
confirma que el liderazgo docente en entornos rurales
no responde a modelos jerárquicos tradicionales, sino
a prácticas situadas que emergen desde la realidad.
Tal como lo expone Burgos-Briones et al. (2020) se
requiere una capacidad adaptativa y una disposición
constante al aprendizaje, desde un ejercicio cotidiano
donde el maestro se convierte en guía, mediador y
sostén emocional del proceso educativo. El presente
estudio coincide con esta perspectiva, pero aporta
evidencia empírica contextualizada que permite
identificar cómo las prácticas de liderazgo docente
se concretan en decisiones pedagógicas específicas,
como la gestión del aula mediante materiales
reciclados, la articulación por subniveles y el trabajo
colaborativo entre estudiantes, las cuales constituyen
respuestas genuinas ante la escasez y demuestran una
forma de liderazgo flexible y funcional al contexto.
Otro aspecto fundamental identificado es la
relación con la comunidad educativa. El Ministerio
de Educación del Ecuador, a través del programa
Educando en Familia, plantea que la participación de
las familias es esencial para garantizar el derecho a
VI. CONCLUSIONES
El estudio analizó el ejercicio del liderazgo
docente en la Escuela de Educación Básica “Dr.
Héctor Abelardo Reyes Rosero”, una institución
unidocente rural de la parroquia Luz de América,
cantón Santo Domingo, provincia de Santo Domingo
de los Tsáchilas, evidenciando que dicho liderazgo
se desarrolla en un contexto de múltiples exigencias
institucionales, pedagógicas y sociales, asociadas
a la gestión administrativa, la atención simultánea
de varios niveles educativos y las condiciones de
vulnerabilidad del entorno.
A partir del enfoque cualitativo y del análisis de la
autoentrevista y la observación directa, se concluye
que el liderazgo docente no se reduce al cumplimiento
de funciones pedagógicas o administrativas, sino
que se manifiesta en acciones concretas orientadas
a sostener el funcionamiento diario de la escuela y
asegurar la continuidad del proceso educativo en
condiciones de recursos limitados.
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