Volumen 10, Nº 18, junio - noviembre 2026, pp. 25-32
Salazar Alvarado y Nieto España. Actualización del tratamiento farmacológico para la obesidad
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Actualización del tratamiento farmacológico
para la obesidad disponible en Ecuador
Update on pharmacological treatment for
obesity available in Ecuador
Resumen
De acuerdo con la encuesta STEPS 2018, realizada por el Ministerio de Salud Pública del Ecuador, la prevalencia combi-
nada de sobrepeso y obesidad en adultos ecuatorianos alcanzó el 63,6 % en una muestra de 4 638 parcipantes. Por su
parte, la Organización Mundial de la Salud registra, para el año 2022, una prevalencia de obesidad en Ecuador superior
en mujeres respecto a hombres: 32,3 % frente a 22,3 %, respecvamente. La presente revisión bibliográca se elaboró
mediante la selección de fuentes secundarias —arculos de revisión, ensayos clínicos, metaanálisis y bases de datos de
instutos estadíscos del Ecuador— centradas en la obesidad y su tratamiento farmacológico. La búsqueda se realizó en
los repositorios Pubmed, Google Académico, Cochrane, SciELO y páginas gubernamentales del Ecuador, excluyendo publi-
caciones con más de diez años de angüedad. Los fármacos se describen con base en la úlma actualización del Cuadro
Básico de Medicamentos del Ecuador (2022). Si bien dicho cuadro no incluye medicamentos desnados especícamente
al tratamiento de la obesidad, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) registra aquellos
disponibles en farmacias privadas, cuya adquisición no cuenta con nanciamiento público.
Palabras clave: índice de masa corporal; IMC; obesidad; sobrepeso; nutrición.
Abstract
According to the STEPS 2018 survey conducted by Ecuador's Ministry of Public Health, the combined prevalence of
overweight and obesity among Ecuadorian adults reached 63.6% in a sample of 4,638 parcipants. The World Health Or-
ganizaon reports that, as of 2022, the prevalence of obesity in Ecuador is higher among women than men: 32.3% versus
22.3%, respecvely. This bibliographic review was developed through the selecon of secondary sources — including re-
view arcles, clinical trials, meta-analyses, and databases from Ecuadorian stascal instutes — focusing on obesity and
its pharmacological treatment. The search was conducted across PubMed, Google Scholar, Cochrane, SciELO, and ocial
Ecuadorian government websites, excluding publicaons older than ten years. The pharmacological agents are described
based on the most recent update of Ecuador's Basic Medicines List (2022). Although this list does not include medicaons
specically indicated for the treatment of obesity, the Naonal Agency for Health Regulaon, Control and Surveillance
(ARCSA) keeps a registry of those available at private pharmacies, the purchase of which is not covered by public funding.
Keywords: body mass index; BMI; obesity; overweight; nutrion.
Angelo Ivan Salazar Alvarado
1
; Diane Carolina Nieto España
2
(Recibido: octubre 08, 2025; Aceptado: enero 15, 2026)
hps://doi.org/10.29076/issn.2602-8360vol10iss18.2026pp25-32p
1
Universidad Católica Sanago de Guayaquil, Ecuador. Email: angelo_2297@hotmail.com. ORCID: hps://orcid.org/0000-0002-0988-4100
2
Universidad Católica Sanago de Guayaquil, Ecuador. Email: nietodiane@gmail.com. ORCID: hps://orcid.org/0000-0002-6729-9145
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Salazar Alvarado y Nieto España. Actualización del tratamiento farmacológico para la obesidad
INTRODUCCIÓN
Según datos de la encuesta STEPS 2018
realizado por el ministerio de salud pública
del Ecuador, en el país hubo una prevalencia
del 63,6 % en 4638 adultos con sobrepeso
y obesidad, datos obtenidos por muestreo
probabilístico representativo. Además, se
observó mayor frecuencia de obesidad
en mujeres y se detalló que 8 de cada 10
mujeres presentaron sobrepeso y obesidad.
(1) En adición, la OMS posee datos oficiales
de prevalencia en obesidad por países
durante el año 2022, donde Ecuador posee
más mujeres que hombres con obesidad con
32,3% vs 22,3%, respectivamente. (2)
Múltiples enfermedades están relacionadas
con la obesidad, considerándola una
patología multisistémica y factor de riesgo
para la causa o gravedad de muchas
enfermedades conocidas como primarias. Por
ejemplo, un estudio de caso y controles con
información de historias clínicas electrónicas
entre el año 2000 al 2008 en la Cleveland
Clinic, encontró a la pérdida de peso 10%
como factor protector para el desarrollo
del reflujo gastroesofágico, diabetes tipo
2, hipertensión esencial, infertilidad,
dislipidemia y apnea obstructiva del sueño.
(3) Incluso existe asociación para el riesgo de
varios tipos de cáncer. Las mujeres obesas
posmenopáusica tienen riesgo aumentado de
tumores mamarias malignos con receptores
de estrógenos positivos, relacionado al
aumento de la producción de estrógenos en
el tejido adiposo luego de la menopausia. (4)
La investigación de Women’s Health Initiative
publicó información sobre el beneficio de la
pérdida de peso 5% para la disminución
del riesgo de varios tipos de cáncer con
datos obtenidos de 40 clínicas de estados
unidos durante 12 años de seguimiento,
identificando menor riesgo de patología
maligna en general HR 0.88 (IC 0.80-0.98),
cáncer de endometrio HR 0.72 (IC 0.54- 0.96)
, mama HR 0.88 (IC 0.79 - 0.98), además de
disminución del riesgo de cáncer colorrectal
HR 0.79 (IC 0.63 to 0.99) por pérdida del ≥ 5%
de la circunferencia abdominal. (5)
Durante la última década se han planteado
el Plan Interseccional de Alimentación y
Nutrición Ecuador (PIANE 2018-2025) y el
Plan Decenal de Salud (PDS 2022-2031).
PDS ha planteado como objetivos reducir
la prevalencia de sobrepeso y obesidad en
la infancia y adolescencia, mientras que,
se propone mantener la prevalencia en
adultos. A su vez, PIANE reconoce que el
sobrepeso y la obesidad son más frecuentes
en la población y la relación con el aumento
del gasto sanitario en comorbilidades como
hipertensión primaria y diabetes mellitus,
por lo que, proponen acciones de control
sanitario como tamizaje y controles en
pacientes de riesgo, etiquetado y apoyo
nutricional de alimentos y fomento de la
actividad física, entre otros. (6)(7)
Actualmente múltiples fármacos han surgido
para la pérdida de peso, replanteando las
estrategias de indicación entre las alternativas
clínicas y quirúrgicas, haciendo necesario
conocer las situaciones de prescripción
adecuadas para estos fármacos, cuando los
cambios de alimentación y el ejercicio físico
no son efectivos en el paciente, y ante el
rechazo a los dispositivos invasivos o cirugías
gastroenterológicas. (8)
METODOLOGÍA
La presente revisión bibliográfica se elaboró
mediante la selección de fuentes secundarias
—artículos de revisión, ensayos clínicos,
metaanálisis y bases de datos de institutos
estadísticos del Ecuador— centradas en la
obesidad y su tratamiento farmacológico.
La búsqueda empleó los términos clave
obesidad, sobrepeso, fármacos e IMC en los
repositorios PubMed, Google Académico,
Cochrane, SciELO y páginas oficiales
del gobierno ecuatoriano, excluyendo
publicaciones con más de diez años de
antigüedad.
Los objetivos de la revisión fueron: describir
la obesidad como enfermedad primaria,
exponer las indicaciones del tratamiento
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farmacológico y sus alternativas terapéuticas,
e identificar las posibles estrategias
farmacológicas disponibles para su manejo
en el contexto ecuatoriano.
DESARROLLO
Diagnóstico de obesidad
A pesar de que la OMS defina a un paciente
como obeso cuando el IMC es ≥30, en
la práctica clínica, es poco preciso para
obtener información del estado nutricional,
ignorando la ganancia de grasa corporal,
perdida de músculo y tejido óseo con el
envejecimiento, además, no diferencia entre
la cantidad de tejido graso y libre de grasa.
Por esta razón, durante la consulta nutricional
conviene utilizar las múltiples herramientas
de evaluación antropométrica (9).
Índice de masa corporal o IMC: calculado
como kg peso del paciente/ talla en
metros2, se clasifica en bajo peso severo
<16.0, bajo peso moderado 16.0 a 16.9,
bajo peso leve 17.0 a 18.4, peso normal
18.5 a 24.9, sobrepeso 25.0 a 29.9,
obesidad clase I 30.0 a 34.9, obesidad
clase II 35.0 a 39.9 y obesidad clase III
40.0
Circunferencia de cintura: normal (mujer
< 80 cm; hombre < 94 cm), incrementado
(mujer 80 cm; hombre 94 cm),
severamente incrementado (mujer
88 cm; hombre 102 cm). Tampoco
diferencia entre la cantidad de tejido
graso y libre de grasa.
Pliegues cutáneos: con el uso de una
pinza para separar la piel y la grasa
subcutáneo del músculo se mide el
pliegue de distintas áreas corporales,
por ejemplo: pliegue bicipital, tricipital,
suprailíaco, subescapular, entre otros.
Con la sumatoria de los pliegues en mm
se permite aplicar el cálculo en fórmulas
específicas para obtener el porcentaje de
grasa corporal.
Análisis de bioimpedancia eléctrica:
por medio de corrientes eléctricas de
bajo nivel, se identifica la resistencia
a la corriente en los tejidos, teniendo
en cuenta la alta resistencia de la grasa
corporal. Permite estimar el agua corporal
total intracelular y extracelular, el tejido
graso y libre de grasa, el porcentaje de
grasa corporal.
Absorciometría con rayos x de doble
energía: de gran ventaja sobre otros
métodos para la medición de la
composición corporal. Mide la absorción
de rayos x de alta y baja energía en los
tejidos.
Pesaje hidrostático: la diferencia entre
el peso fuera y dentro del agua permite
estimar el volumen corporal, usando este
resultado en alguna fórmula que permite
calcular el porcentaje de grasa corporal.
(9,10)
Es de importancia la correcta evaluación de
la composición corporal, para la definición de
obesidad en la cual el riesgo de enfermedades
cardiovasculares, metabólicas, respiratorias,
digestivas, entre otras, está aumentado. (10)
Rubino et al (11), formando parte de la
comisión de diabetes y endocrinología
recomiendan diferenciar la obesidad
preclínica vs la obesidad clínica, en la que
además de los datos antropométricos de
aumento de grasa corporal también incluye a
aquellos con signos y síntomas, limitaciones
de la vida diaria o diversas complicaciones
presentes derivados a esta enfermedad,
debido por alteración en el funcionamiento
de los órganos y que puede evolucionar
hacia fallo de órgano según la complicación
obtenida. Entonces para el correcto
diagnóstico de obesidad clínica proponen
cumplir con lo siguiente:
Identificación del exceso de grasa
corporal con un criterio antropométrico
(circunferencia de cintura, entre otros)
o por medición directa del tejido graso
(absorciometria de rayos x de doble
energía o bioimpedancia eléctrica, entre
otros) más IMC ≥30. Se puede asumir
exceso de grasa corporal con IMC ≥40.
Clínica que evidencie disfunción de
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órgano o sistema, incluyendo la limitación
de la movilidad o actividades básicas de
la vida diaria según la edad del paciente.
(11)
Cuando emplear tratamiento farmacológico
para la obesidad
En orden a decidir cuándo indicar tratamiento
farmacológico para la obesidad primero
es recomendado el diagnóstico correcto
de obesidad mencionado anteriormente
y descartar las causas secundarias de
esta condición de salud, identificando
fármacos que pueden generar ganancia de
peso como efecto secundario, tales como,
anticonceptivos orales, glucocorticoides,
antidepresivos tricíclicos, sulfonilureas,
entre otros. O enfermedades subyacentes
como hipotiroidismo, síndrome de Cushing,
desórdenes alimenticios en enfermedades
psiquiátricas, entre otros. (12)
Una vez descartadas las causas secundarias
es necesario evaluar la eficacia del ejercicio
físico aeróbico de moderada intensidad 5
veces a la semana o fortalecimiento muscular
2 por semana, y la dieta adecuada en el
paciente con los requerimientos calóricos
menores al peso del paciente. (13). Cuando
no se logra disminuir 3-5% del peso inicial
o hay dificultad para mantener el peso
perdido, existe la alternativa de emplear
fármacos reductores de peso, incluso en
aquellos que rechazan las cirugías bariátricas
y metabólicas. (8)
Alternativas farmacológicas para la
reducción de peso
Según la última actualización del Cuadro
Básico de Medicamentos del 2022 del
Ecuador, no hay disponibilidad de fármacos
para el tratamiento específico de la obesidad,
pero la Agencia Nacional de Regulación,
Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) del
Ecuador brinda información de aquellos
medicamentos que se pueden conseguir en
farmacias, sin financiamiento del gobierno.
(Tabla 1)
Tabla 1. Fármacos anti-obesidad disponibles en el Ecuador con aprobación para su comercialización
CBM: Cuadro Básico Medicamentos.
Fuente: (14)
Fármaco Disponible en CBM Venta bajo receta médica
Orlistat No No
Liragluda No Si
Semagluda No Si
Fentermina + topiramato No Si
Tirzepada No Si
Orlistat
Ejerce su efecto mediante la inhibición
reversible de la lipasa gástrica y pancreática,
evitando la descomposición de triglicéridos
en ácidos grados y evitando la absorción
intestinal de ellos en aproximadamente un
30 %, Se indica alrededor de la primera hora
del consumo de alimentos con grasa, en dosis
de 60 a 120 mg tres veces al día. Sus efectos
adversos han generado rechazo temprano en
el tratamiento, presentándose heces blandas
y aceitosas, urgencia fecal, incremento de la
defecación, incontinencia fecal, flatulencias.
Puede generar malabsorción de vitamina
liposolubles (A, D, E y K), por lo que se
aconseja suplementación por vía oral con
estas vitaminas mediante la ingesta de este
fármaco, además nefrolitiasis por oxalato de
calcio, lesión hepática, siendo contraindicado
en síndrome de malabsorción, colestasis,
embarazo, intento de concepción y lactancia.
(8,13,15–17)
Los resultados de un metaanálisis
identificaron que orlistat beneficia en
la reducción del peso, colesterol total,
colesterol LDL y HDL tanto a dosis altas
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o las más bajas recomendadas, pero la
disminución de Triglicéridos en plasma se
obtiene con dosis elevadas. Aunque las
menores concentraciones de colesterol HDL
inducida por orlistat puede aumentar el
riesgo cardiovascular. (18)
Liraglutida
Fármaco agonista de los receptores del
péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), forma
parte de la familia de las incretinas, con
efecto periférico y central en la homeostasis
de la glucosa, ingesta alimentaria y saciedad,
con especial interés el uso en pacientes
con Diabetes Mellitus y obesidad. Para la
disminución del peso suele utilizarse en
inyecciones subcutáneas en dosis iniciales
0,6 mg/día con incrementos graduales de 0,6
mg por semana según tolerancia hasta dosis
objetivo de 3 mg/día. (13,17)
Suele causar náuseas, vómitos, diarrea o
estreñimiento, retraso en el vaciamiento
gástrico ralentizando la absorción de
medicamentos. Está contraindicado en
antecedentes personales o familiares de
cáncer medular de tiroides o síndrome
poliglandular autoinmune tipo 1, gestación,
deseos de concepción y periodo de lactancia.
(13,15)
La pérdida de peso es significativa en
comparación con placebo tras 160
semanas de tratamiento (6.1 % vs 1.9 %,
respectivamente, diferencia 4.3 %. 95% CI: 4.9
a 3.7, p<0.0001) según un ensayo clínico de
3 años de seguimiento, además se evidencio
la regresión de prediabetes a normoglicemia
en 66% de pacientes del grupo con liraglutida
más ejercicio en comparación con placebo
36% (Odds ratio OR 3.6, 95% CI 3.0–4.4,
p<0·0001). (19)
Semaglutida
Siendo agonista de los receptores del péptido
1 (GLP-1), su administración es subcutánea
en dosis iniciales de 0.25mg escalando
máximo a 2.4mg una vez a la semana u
oral en comprimidos de 14 mg para tomar
una vez al día. (13,8) Este tipo de fármaco
suele causar efectos adversos tales como:
náuseas, diarrea, constipación, vómitos,
dolor abdominal, fatiga, cefalea, desórdenes
intestinales como distensión abdominal,
gastroenteritis. En pacientes con diabetes
tipo 2 puede ocasionar hipoglicemia. (13)
En el ensayo randomizado STEP 8 se comparó
la semaglutida 2.4 mg subcutánea una vez por
semana versus liraglutida 3 mg subcutánea
al día en personas con obesidad o IMC ≥27
asociando comorbilidades, presentando 15,8
vs. 6,4% de pérdida de peso, respectivamente
(diferencia 9.4%. 95% CI: 12.0 a 6.8; p<0 .001)
en un seguimiento de 68 semanas. (8)
Estos tipos de fármacos han demostrado
efectos de disminución del peso en más del
10%, algo que no se había logrado hasta
ahora en el desarrollo de medicamentos
contra la obesidad y además a través de
un metaanálisis de ensayos aleatorizados
demostró reducir el riesgo de eventos
cardiovasculares, hospitalización por
insuficiencia cardiaca y empeoramiento de la
función renal en paciente con Diabetes tipo
2. (20)
Fentermina + Topiramato
Un medicamento combinado eficaz para
el manejo de la reducción de peso, posee
efecto noradrenérgico (agente liberador
de norepinefrina) + GABA (modulador del
receptor GABA). El aumento de los niveles
de noradrenalina en el hipotálamo y el
incremento en la actividad de los receptores
GABA logra disminuir el apetito y antojos
compulsivos, con dosis inicial por vía
oral de 3,75/23 mg al día por 2 semanas,
incrementando a 7.5/46 mg/día y dosis
máxima: 15/92 mg/día. (13,20,21).
El ensayo SEQUEL indica que esta combinación
de fármaco disminuyó el peso en 10.5%
usando 15/92 mg/día, 9.3% con 7.5/46 mg/
día (resultados significativos p<0.001 en
comparación con placebo en cada grupo) y
pérdida del 1.8% de peso con placebo, y, a
su vez, disminuyó la incidencia de diabetes
mellitus en comparación con placebo. (21,22)
Sus efectos adversos son: boca seca,
parestesias, mareos, insomnio, palpitaciones,
30
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estreñimiento y disgeusia. No se recomienda
en pacientes con enfermedad vascular
reciente o inestable, depresión o ideación
suicida, esta contraindicado en glaucoma e
hipertiroidismo. (21)
Tirzepatida
Pertenece al grupo agonista incretínico dual
(GLP- 1 y GIP). Su aplicación es subcutánea
una vez a la semana, se inicia con 2.5 mg
escalando máximo a 15mg. Se aprobó el uso
del medicamento para el control crónico
del peso en adultos con obesidad o con
sobrepeso grado 2 con al menos una afección
relacionada con el peso. El ensayo clínico
randomizado Surmount-3 de 72 semanas
de seguimiento demostró la efectividad de
este fármaco en compasión con placebo,
alcanzando la reducción del 5 % del peso
en 87.5% paciente con tirzepatida y 16.5 %
con placebo (OR 34.6, 95% CI: 19.2, 62.6;
P < 0.001. (8,13,23,24)
Además, en otro ensayo clínico se evidenció
beneficios en reducción de circunferencia
abdominal, presión sistólica y diastólica con
las dosis semanales de tirzepatida durante 72
semanas, incluso, regresión de prediabetes a
normoglicemia en 95.3 % paciente con este
medicamento versus 61.9 % con placebo (23)
En cuanto los efectos adversos que están
asociados con el uso de tirzepatida,
las más frecuentes son las alteraciones
gastrointestinales leves y moderadas como:
náusea, diarrea, vómitos, constipación y
dispepsia. Además de pérdida de cabello,
fatiga y reflujo gastroesofágico. Debe
contraindicarse en paciente con antecedente
familiar o personal de cáncer medular de
tiroides. (8,13,13)
Objetivos del tratamiento, ¿cuándo
suspenderlo?
Se requiere la evaluación clínica del paciente
para elegir el fármaco que más le conviene,
además se debe considerar los objetivos del
tratamiento, de esta manera, en adultos que
no se han conseguido la pérdida de 5 %
del peso inicial en 3 meses con uno de los
medicamentos descritos en dosis máxima
tolerable, se sugiere el cambio de fármaco, lo
mismo si no se toleran los efectos adversos.
(13,25). En adición, cuando no se logra la
disminución del 2.5% del peso, al llevar
1 mes de haber iniciado el tratamiento
farmacológico, se recomienda intensificar
las intervenciones en el estilo de vida como
implementar terapia conductual en la
conducta alimenticia, el ejercicio, abandono
de tabaco y alcohol. (26)
DISCUSIÓN
Por el momento no hay recomendaciones
claras sobre la efectividad en la combinación
de fármacos anti obesidad, a pesar de haber
poca evidencia sobre las grandes ventajas
de combinar fármacos con diferentes
mecanismos de acción, lo cual a futuro
puede implementarse. Adicionalmente,
considerar la reducción del peso como único
parámetro de eficacia en el tratamiento,
puede ignorar los otros beneficios clínicos,
por ejemplo, reducción de la hemoglobina
A1c, disminución de la presión arterial,
mejoría en el perfil lipídico, control del
apetito, entre otros factores que también se
deben considerar. (25)
Es necesario enfatizar que el tratamiento
farmacológico se debe acompañar con
apoyo psicológico, cambios adecuados de la
conducta alimentaria y estilo de vida saludable
como ejercicios aeróbicos de moderada
a gran intensidad, además de requerir
acompañamiento nutricional para definir
las calorías recomendadas en cada paciente.
Implementar el tratamiento farmacológico
es una opción válida para aquellos
contraindicados para cirugía bariátrica, a
su vez, la cirugía puede ser opción para
aquellos que el tratamiento farmacológico
no consigue los objetivos deseados. (20) (26)
En el Ecuador, la prevención primaria forma
parte de las estrategias en salud pública, sin
embargo, la falta financiamiento en estos
fármacos no se ha implementado, los cuales
podría generar gran impacto en la reducción
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de enfermedades crónicas no transmisibles
en la población, que debe demostrarse
mediante estudios posteriores.
Financiamiento
Artículo de revisión elaborado sin
financiamiento
Conflicto de intereses
No existe conflicto de intereses con alguna
industria farmacéutica, institución educativa
o social.
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