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Volumen 10, Nº 18, junio - noviembre 2026, pp. 89-102
García Sarmiento et al. Impacto psicológico en profesionales de enfermería
INTRODUCCIÓN
El bienestar mental es un componente
fundamental e integral en la vida de las
personas; aquel estado representa la ausencia
de trastornos mentales que puedan generan
problemas sicos, sociales y entre otros. Por
lo tanto, el estado pleno del área psicológica
implica que el individuo tenga la capacidad de
enfrentar situaciones desaantes en la vida
diaria; en este proceso enen parcipación las
reacciones emocionales, sicas y conductuales
de un individuo. Esto signica que, al
despreocuparse de los aspectos emocionales y
psicológicos, se perturba el equilibrio mental, lo
que resulta en perjuicios en el ámbito personal,
social y profesional. Por esta razón, es esencial
en la actuación del personal sanitario para llevar
a cabo tareas codianas enfocadas en el cuidado
y la recuperación del paciente (1).
Por otro lado, el personal de salud son los más
propensos a enfrentar problemácas que afecten
su estado psicológico provocando acciones
conductuales, sicas y emocionales negavas,
lo cual, perjudica su rendimiento laboral
durante su proceso de atención a los pacientes,
desencadenando problemácas secundarias
(2). En Estados Unidos aproximadamente 20
millones de trabajadores del sector salud corren
el riesgo de sufrir trastornos psicológicos debido
a las demandantes condiciones laborales (3).
Por lo cual, es importante detallar que dentro
del personal de salud involucra al personal que
labora atendiendo directamente a los pacientes,
como son: enfermeros (as), residentes,
especialistas, auxiliares, asistentes médicos,
y demás personal que brindan servicios en el
sector sanitario.
Dentro de América Lana, los sistemas de
salud públicos ya mostraban falencias antes del
comienzo de la pandemia, lo que llevó al colapso
de muchos de ellos, evidenciando la escasez de
recursos, falta de personal médico, equipos y
materiales de protección, así como la incapacidad
gubernamental para manejar estos eventos,
situación que se deteriora cada día más (4). Por
ello, la falencia en la gesón de los hospitales
públicos genera consecuencias como: falta
de condiciones seguras de trabajo, limitación
en la asignación de recurso, irregularidades
instucionales, desestabilidad organizacional,
lo cual, provoca de forma directa e indirecta
problemas emocionales, conductuales y sicos,
esto se vuelve más evidente en lo que respecta
al personal médico, quienes se encuentran
expuestos a estas deciencias debido a las
parcularidades inherentes a su trabajo.
Los problemas psicológicos que experimentan
los trabajadores de la salud se maniestan en
reacciones como: el agotamiento profesional,
la ansiedad, la depresión, el estrés, trastornos
por consumo de sustancias y las conductas
suicidas (5). Estas dicultades, que perjudican
el estado sico, emocional y conductual de los
profesionales sanitarios, no son recientes; de
hecho, antes de la pandemia, los trabajadores
del sector de salud ya enfrentaban entornos
laborales rigurosos y experimentaban elevadas
incidencias de resultados adversos en su salud
mental.
En este contexto, se reconoce que diversos
factores laborales pueden incidir de manera
signicava en el bienestar emocional y
psicológico del personal de enfermería.
Entre ellos destacan los turnos irregulares y
cambiantes, las jornadas prolongadas, la carga
sica y emocional inherente al cuidado, la
exposición constante al dolor y a la muerte de los
pacientes, así como el riesgo incrementado de
contraer enfermedades o enfrentar situaciones
de violencia. Por eso, los trabajadores del
área de salud tanto de sistema de interés
público como del privado, sin considerar la
edad, género o especialidad médica presenta
estos fenómenos que provocan desequilibrio
psicoemocional, comparado con la población
general y otras profesiones. Dichas condiciones
han experimentado un incremento preocupante
a nivel global perjudicando gravemente el
bienestar de los profesionales de salud (6)
La sobrecarga laboral en los profesionales
enfermeros (as) generan un ambiente propenso a
la faga sica y mental, así como a la disminución
de la calidad de los cuidados ofrecidos. La
relevancia de abordar esta problemáca radica
en sus consecuencias directas en la salud y
bienestar del personal de enfermería (7). Por eso,